Amiloidosis: diagnóstico

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Con el fin de descartar otras enfermedades, el médico puede comenzar mediante la realización de un examen físico, análisis de sangre y análisis de orina.

Si las pruebas de sangre o de orina detectan una proteína anormal, lo que podría indicar la amiloidosis, su médico puede ordenar una biopsia de tejido para hacer un diagnóstico definitivo.

La biopsia puede involucrar varias muestras

En una biopsia de tejido, el médico utiliza una aguja para extraer una pequeña muestra de tejido. Si su médico sospecha que usted tiene amiloidosis sistémica – lo que significa que afecta a varias partes de su cuerpo en lugar de sólo un órgano – la biopsia puede ser tomada de la grasa abdominal, la médula ósea, las encías, las glándulas salivales, la piel o el recto. La muestra se examina bajo un microscopio en un laboratorio para verificar si hay signos de amiloide. Estas biopsias se realizan de forma ambulatoria con un medicamento anestésico (anestesia local).

En ocasiones, las muestras de tejido pueden tomarse de otras partes de su cuerpo, como el corazón, hígado o riñón, para ayudar a diagnosticar el órgano específico afectado por amiloidosis. Estos procedimientos pueden requerir hospitalización.

Buscar en Amiloidosis.org

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